miércoles 7 de septiembre de 2011

Hoy de diablesa.....mala.. malisima..

Bueno, hoy hemos estado haciendo una sesión de fotos en la que me he disfrazado de diablesa, con cuernos y todo aunque no aparezcan.. jejeje
Espero que os guste
(Como siempre y para los chicos solos, recordar que estoy con mi pareja antes de enviar mensajes)







domingo 4 de septiembre de 2011

Sesión de fotos en pareja

Hoy nos hemos levantado con ganas de hacernos unas fotos juntos, y este ha sido el resultado, esperamos que os gusten. Son un poco.. artisticas.




sábado 3 de septiembre de 2011

La grabación

Teníamos ganas de montarnos una fiesta. No buscábamos en si nada concreto aunque yo deseaba que fuera una chica con la que finalmente quedáramos. Había tenido un sueño justo la noche anterior en el que otra chica y yo lo hacíamos que disfrutara lo inimaginable. Cumpliéndose mis deseos, una chica nos abrió un “privado” y tras las presentaciones respectivas y una visualización por webcam decidimos quedar. En esta ocasión sería ella la que viniera a casa.

Semanas atrás habíamos tenido una experiencia con una pareja la cual se prestó gustosa a grabar en vídeo toda la situación que íbamos a vivir juntos. Era una pareja joven de 30 pocos años. Habíamos conectado con ellos a partir de un anuncio puesto en una Web. Eran de las afueras y fuimos nosotros los que nos desplazamos a su casa para llevar a cabo el encuentro.

No íbamos con nada predeterminado, simplemente buscábamos juego, morbo con un/os terceros. Al inicio de nuestro encuentro, la situación era tensa. Estábamos algo cortados sin saber muy bien qué decir ni sobre qué hablar. Sólo se acontecían charlas banales. Una vez que el ambiente pareció ser más propicio para todos iniciamos un pequeño juego para irnos desinhibiendo poco a poco. Antes, pero, con el consentimiento también de la otra pareja pusimos en marcha la cámara para tener un recuerdo de ese encuentro, quizás no por el recuerdo sino por el morbo y excitación que nos podría causar el verlo con posterioridad.

El juego en un inicio no parecía ser nada del otro mundo en el sentido de poner en un compromiso o ir demasiado deprisa. Era un simple dado donde cada una de sus caras refería una acción a realizar, ya fuera desnudarse uno mismo, besarse, follar (cambiado en un inicio por otra cosa), chupar… Al empezar, cada acción se realizaba con la pareja respectiva. Resultaba interesante pero sobretodo morboso verse haciendo cosas mientras otros te observaban o al revés. Él fue el primero en caer eliminado porque quedó desnudo en poco tiempo así que ahora las acciones a realizar con él debía hacerlas con la otra chica o el otro chico. Se fueron realizando las distintas acciones hasta que se fueron eliminando por quedarse desnudos. Llegado este punto se modificaron un poco las reglas.

Ahora las acciones ya no se realizaban con la propia pareja sino que quedaba totalmente a elegir, tanto con la otra como con la propia o entre las chicas. Sería para mi la primera vez que experimentaba el hacer algo con otra persona que no fuera mi pareja pero que a al vez esta estuviera conmigo, principal espectador de lo que podía acontecer. Pronto fue mi turno para tirar el dado y en esta ocasión salió la cara de “chupar”. Sabiendo el gran morbo que en él causaba el verme con otra chica haciendo cosas y las enormes ganas que yo tenía de ponerle muy, muy cachondo tomé como “víctima” a la chica. Me acerqué a sus senos y empecé a chuparle sus pezones con dulzura, para estimulárselos y hacerla gozar lo máximo en ese pequeño período de tiempo. Fue el turno de él, también le tocó chupar así que se dispuso entre las piernas de la chica y le acarició con su lengua clítoris y labios. Mientras yo me mantenía a un lado con el otro chico, acariciándonos ambos, yo su pene y el me rozaba con sus dedos mi clítoris. Seguimos con esas mismas reglas cierto tiempo donde el otro chico besó todo mi cuello y mis pechos sin dejar rincón libre, la chica acarició y chupó su pene e incluso también me acarició mis senos. También me tocaron varias veces chupar que en esas ocasiones opté por actuar con el chico.

Modificando algo las cosas se dejó que ahora saliera lo que saliera en cada jugada, debía realizarse la acción que saliera. El turno era para el chico de la otra pareja. En esta ocasión le salió la acción de chupar. Se acercó a su chica y posicionando su cabeza entre sus piernas inició el movimiento de su lengua en el clítoris y los labios que lo cubren. Él y yo permanecíamos a un lado, a primera línea de esa actuación. Nos rozábamos ambos pero pronto esos roces nos supieron a poco así que nos juntamos a esa fiesta. Él se acercó a ella y yo a él. Acariciaba su espalda a la vez q besaba su cuello. Se levantó de suelo donde permanecía arrodillado par chupar el clítoris de su chica. Los chicos se colocaron sentados en el sofá mientras nosotras cogimos sus penes para introducirlos en nuestras bocas. Nos íbamos alternando tanto que primero era ella la que tenía la de él como que después tenía la de su pareja. Tras un rato con esos intercambios, jugando ambas con un mismo pene entrelazando nuestras lenguas con ese pene o bien entrelazándolas entre nosotras nos colocamos en posición numérica.

Sentía como su lengua, húmeda y muy, muy cálida acariciaba mi clítoris con suavidad, con mucha delicadeza. A la vez yo hacia lo propio con ella. Mientras los chicos se colocaron a ambos lados de nosotras de modo que cada uno penetraba a su chica a la vez que esa penetración vaginal se combinaba con una penetración bucal. Eso conseguía llevar a un éxtasis máximo pues el placer era doble pero a la vez eran dos placeres muy opuestos. Cada vez que sentía la penetración aumentaba mi ímpetu en el paso de mi lengua por su clítoris. Me penetraba más y más fuerte, golpeando con fuerza su cuerpo en mis nalgas. El pene se introducía en mi boca. Estaba muy caliente y viscoso por los fluidos de ella. Se sentía muy grande como si estuviera a punto de estallar. Pronto los cambios de vagina a boca fueron cesando quedándose cada vez más tiempo dentro de la vagina puesto que el nivel de excitación ya había alcanzado un valor muy elevado.

Las penetraciones eran cada vez más y más fuertes, las lenguas de ambas iban con más rapidez. Las gemidos de los cuatro pronto inundaron la habitación provocando más excitación. Tras sentir unos pocos acercamientos del chico sobre mi cara debido a la penetración de la chica que estaba realizando esos movimientos cesaron pues ya había alcanzado el punto máximo. Él aún no lo había alcanzado pero oyendo como la chica gemía debido a mi actuación se puso más cachondo si puede culminando tras unos pocos minutos y tras fuertes penetraciones, como sabía que me gustaban.

Esperando la llegada a casa de la chica con la que habíamos contactado, pensamos en buscar esa grabación que tiempo atrás habíamos realizado con una pareja. Pusimos el disco en el aparato preparado ya para ponerlo como ambientación de nuestro encuentro. Pocos minutos después llamaron al timbre, era ella. Una vez hechas las respectivas presentaciones nos sentamos en el sofá colocándonos ya adrede él en medio y las dos chicas a sus lados. Estuvimos un rato hablando de temas triviales para romper algo el hielo y quitar el nerviosismo a la situación. Pusimos en marcha el reproductor de DVD para visualizar esa grabación casera que habíamos realizado. En si no era para verla al completo sino que nos servía de ambientación, un aliciente positivo más a ese momento. Para poner algo de diversión y sobretodo morbosidad decidimos jugar a un juego al estilo strip-poker. Cada uno de nosotros tirábamos el cubilete con los cinco dados de modo que el que menos sacaba debía desprenderse de una de sus prendas.

La suerte parecía estar lejos de mí así que pronto terminé completamente desnuda. Debido a estar ya en esa situación mientras ellos dos aún no habían alcanzado esa situación se decidió que si perdía nuevamente pues debía realizar aquello que el ganador le pareciera. Pronto llegó la ocasión en que perdí de modo que ya sin prendas de las que desprenderme el ganador que en este caso fue la chica pidió que junto a ella lamiera el pene de él. Se dispuso bien sentado en el sofá, cada una de nosotras se posicionó en cada una de sus piernas. Yo cogí su pene de la base, cercana a sus testículos. Ella mientras bajaba con suavidad la piel de su glande a la vez que pasaba su lengua por la zona con mucha lentitud pero parecía hacerle vibrar. Posicionó la cabeza más al lado dejando espacio para que yo también pudiera actuar. Introduje su pene en mi boca de modo que ahora hacíamos una chupada cada una. No estábamos más tiempo que ese cada una. Él aprovechaba la ocasión para acariciarnos a ambas a la vez que apartaba nuestros pelos de su campo de visión. Pasados unos pocos minutos cesamos y proseguimos con el juego.

La mala suerte por el momento iba cayendo sobre ellos. Ahora ya éramos dos los que estábamos desnudos, las dos chicas. Ganó él y esta vez fue la otra chica la que perdió. Decidió que hiciéramos un 69, él haría algo pero no quiso decir el que, comentó que ya nos daríamos cuenta, ya lo sentiríamos. Ella quiso ponerse debajo de modo que se colocó en el sofá y acto seguido me posicioné sobre ella. Entreabrí con mis dedos sus labios y coloqué ahí mi lengua, ella hizo lo propio. Él por el momento sólo observaba y sentía que pululaba a nuestro alrededor. De pronto se arrodilló junto a ella y le colocó cerca de su cara su pene. Ella no dudó un momento en cesar su atención de mi para ocuparse momentáneamente de él. Acto seguido hizo lo mismo pero ahora era yo la que la tenía cerca. Dejé el uso de la lengua en el clítoris para pasar a usarla en su pene. La introduje lo más que pude en mi boca y realicé unos pocos movimientos de absorción. Luego seguí atendiendo a la chica. Al poco tiempo se cesó para seguir con nuestro juego, nuestras peticiones…

Pronto los tres ya estuvimos desnudos de modo que ahora cada vez que se perdía ya eran acciones a realizar. Ahora fui yo la ganadora y él el perdedor de modo que le pedí que nos satisficiera a ambas. Nos sentamos las dos muy juntas con las piernas bien abiertas. Él se colocó de rodillas frente a nosotras. Primero empezó con ella y luego siguió conmigo y así iba alternándonos. Mientras él se encontraba entre nuestras piernas ambas nos acariciábamos los senos, nos besábamos de forma algo “guarra” pero que en esa situación de guarro poco se apreciaba puesto que era algo que ponía muy cachondo al menos a nosotros dos. En una ocasión las dos nos besamos de forma muy, muy sensual y yo siendo algo malo dirigí mi mirada hacia él para ponerle muy malo. La situación estaba alcanzando tal nivel que ya no pensábamos en seguir jugando así que nos quedamos jugando entre los tres pero a otra clase de juego.

Se colocó la chica tumbada en el sofá y él se puso sobre ella en posición de 69. Yo aproveché la ocasión para colocarme tras él de modo que así podía lamerle los testículos y el ano con facilidad. Sabía que le gustaba muchísimo y lo cierto es que le costaba mucho centrar la atención en la chica puesto que sentir mi lengua en su ano le hacía ponerse muy, muy nervioso, perdía completamente el norte. Colocada así la chica extendía sus manos para poder acariciarme mis pechos. Bajé mi lengua más y más abajo consiguiendo así que casi las dos fuéramos las que chupábamos su pene aunque que para mi resultaba algo complicado.

En ese momento me coloqué yo debajo de él de modo que la otra chica hizo lo mismo que yo en su momento a él. No había nada que más me gustara que sentir su lengua como rozaba mi clítoris. Esa lengua suave, caliente y muy, muy húmeda. Como ella estaba con las piernas algo abiertas la masturbé con mis dedos consiguiendo que se corriera varias veces, por lo visto era multi orgásmica. Escuchando como gemía él chupó mi clítoris más y más rápido y con más y más fuerza. Tenía tantas ganas de correrme que apenas si tuve tiempo para concentrarme pues cuando me concentré en la situación que se estaba viviendo ya había alcanzado mi auge.

Se sentó él en el sofá y las dos empezamos a comerle su pene a la vez que le acariciábamos su pecho y sus testículos. Mientras una de nosotras lo tenía en la boca la otra lamía sus testículos. A la vez que se lo chupábamos entrelazábamos nuestras lenguas de modo que en ocasiones era como si nos besáramos. Se notaba como él estaba disfrutando a lo grande. Le gustaba no sólo el simple francés que le hacíamos sino el vernos a las dos entre sus piernas, besándonos de vez en cuando.

Su excitación fue en mayor y mayor aumento hasta que al fin se corrió derramando todo su semen sobre nuestras caras. Tras esa embadurnación ambas pasamos nuestras lenguas sobre las caras chupando todo ese semen que él nos había repartido. Eso me ponía muy pero que muy mala, me encantaba hacer eso, sentir su semen en mi boca a la vez que aprovechaba para mirarle con malicia sabiendo lo cachondo que eso le ponía.

Siguiendo con las fotos de Cap d'Agde, aquí nos teneis a los dos justo antes de irnos de "fiesta" a lucir palmito por el Quartier Naturista.



jueves 1 de septiembre de 2011

Agosto en Cap d'Agde

Este verano como cada año, hemos vuelto a Cap d'Agde a disfrutar de unas muy morbosas veladas y unos muy excitantes encuentros con amigos desconocidos hasta ese momento que nos han hecho disfrutar cada noche de una forma especial.
Ademas lo que mas me gusta de Cap d'Agde es esa libertad de poderte vestir de forma sensual/sexual que tanto nos excita a las chicas y a nuestras parejas.
Aquí unos ejemplos de los modelitos que he llevado estos días, os gustan??
(por cierto a los chicos solos, os recuerdo que agradezco vuestros comentarios pero estoy ligada de forma total a mi pareja Esteban, así que no envies proposiciones o similares a no ser que seais parejas)








lunes 25 de julio de 2011

Un conjunto muy sensual

Con sigilo y vigilando al máximo para no hacer ruido, me acerqué a su despacho, por detrás de él para que no se percatara de mi presencia. Le di un beso en el cuello provocándole en estremecimiento y a su vez empecé a chuparle y de vez en cuando a mordisquearle la oreja. No dejaba de suspirar. De pronto me sentó sobre él y seguí besándole en el cuello a la vez que aprovechaba para recorrerlo con mi lengua. Ansioso por tocarme colocó su mano bajo mi camisa notando el corpiño que vestía especialmente para él. Era negro con algunas zonas doradas, repleto de encaje. Le acariciaba el torso, se lo besaba y rozaba lentamente con mis labios. Se le puso la piel de gallina y los pezones muy duros como con la intención de hacerse notar. No pude resistirme a mordisqueárselos dulcemente. Me quitó la camisa y pronto descubrió que no se trataba de un simple corpiño sino que iba unido a algo más. Deseoso por conocer el conjunto al competo, se apresuró a desnudarme dejando así a la vista un corpiño con liguero con sus respectivas medias negras y un tanga a juego de encaje negro. El corpiño vestía un cordel negro por la parte delantera colocado siguiendo un zigzagueo mientras que en la espalda formaba un par de x hasta quedar en un nudo.
Me arrodillé delante de él. Acerqué mi lengua a su tripa mientras le miraba pero él tenía la cabeza apoyada en el respaldo de la silla y parecía tener los ojos cerrados. La desabroché y quité el pantalón dejando a la vista sus boxer que insinuaban un tentador bulto. Me aflojó un poco el corpiño para dejar a la vista mis senos que acarició y pellizcó un poco mis pezones. Los sentía aprisionados contra sus piernas, mi lengua estaba a punto de acariciar su parte más dulce y él no lo sabía. Le acariciaba con mis manos pero estas estaban frías. El frío de mis manos se contrarrestaba con la calidez de mi lengua. Rocé su miembro con la lengua y lo introduje en mi ardiente boca. A punto ya de acariciar con mis labios la base de su pene, me deleité con la punta que no pude dejar de lamer dejando su glande descubierto.
Los movimientos de mi lengua conseguían estimularla a la vez que la introducía hasta lo más que podía para empezar con un rítmico movimiento de vaivén. Mientras, tenía los ojos clavados en él que en ocasiones también me miraba con esa cara de gozo y sobretodo vicio, mucho vicio. Me levantó del suelo, pues aún seguía arrodillada y me despojó ya del todo de mi corpiño para poder llevarse a la boca cada uno de mis senos los cuales absorbía con su boca impetuosamente. No dejaba de lamer los pezones y pellizcarlos a veces con los labios, a veces con los dientes. Me hacía gemir a cada movimiento de lengua hasta que de pronto decidió pasar a otro manjar.
Me sentó en la silla. Ahora fue él quien quedó arrodillado frente a mi, frente a mi sexo. Recorrió mis labios inferiores aún cubiertos por el tanga de encaje con la lengua. No sólo me producía estimulación el roce de su lengua sino que además tenía estimulación extra con el tacto del tanga, ahora húmedo. Me hizo acercarme a él para besarme apasionadamente en la boca. Noté como sus dedos se perdían entre mis muslos buscando un lugar donde cobijarse. Yo entreabrí mis piernas para que la búsqueda fuera más fácil. De pronto los introdujo dentro de mi cálida cueva, un fuerte gemido salió de mi rompiendo el silencio que allí había. La fricción de sus dedos en el interior me hacían volverme loca de placer. Verme en ese estado le hacía enloquecer en gran medida. Me subió sobre la mesa y él acercó la silla a mi, quedando su cabeza a la altura de mi vagina, bella imagen para deleitarse uno estando a primera fila.
Me miró a los ojos y agachó la cabeza para acariciarme los muslos con la lengua intercalando dichas caricias con pequeños pellizcos en forma de mordiscos. Sentí mucho calor de repente porque se encontraba cerca de mi zona más ardiente. De repente su lengua entró en mi y no pude más que cogerle de su cabeza acercándolo más a mi. Sus labios rozaban los míos y su lengua se mostraba traviesa jugueteando con mi clítoris. Me sentía tremendamente excitado, con ganas de llegar al punto más álgido. Las fuerzas me flaqueaban, era incapaz de mantener el equilibrio. Era increíble la mezcla de suavidad y fuerza de su lengua cada vez que ejercía movimientos de mayor velocidad. Él también se excitaba porque la fuerza con la que ejercía los movimientos iba en aumento y tenía preso a mi clítoris como si quisiera realmente hacerse con él. No pude contener el placer que me hacía sentir y empecé a gemir fuerte y cada vez más y más fuerte. Cierta cantidad de fluidos salían de mi para ofrecerle un suculento manjar. Había llegado al orgasmo.Bajé a duras penas de la mesa, me encontraba ida como si de una persona ebria me tratara. Me senté sobre sus piernas y notaba su miembro erecto y su cuerpo exaltado, deseoso de hacerme suya. Le rodeé el cuello con mis brazo colocando mis piernas una a cada lado de su cuerpo. Tenía muchas ganas de que me penetrara pero él parecía querer hacerme sufrir un tiempo más.

Cogió uno de mis pechos con la mano para llevárselo a la boca y succionarlo como si de un bebé se tratara. Mis labios inferiores sentían a intervalos el roce de su miembro debido a los “espasmos” que tenía de vez en cuando. El roce de su lengua sobre mis pezones me excitaba, hacía que salieran de mi, fluidos corporales que caían sobre sus piernas acariciándole su suave piel. En ese preciso instante fue cuando me penetró con fuerza, de una sola vez. Quería llevar él un ritmo rápido pero yo se lo impedía porque quería hacerle esperar más tiempo, conseguir que el nivel de excitación de ambos fuera mayor.
Su cuerpo se notaba cálido por el esfuerzo que hacía y por la excitación que tenía. Su cara estaba repleta de sudor al igual que su pelo que estaba totalmente mojado. Me liberé un poco de la tensión en la que estaba para recolocarme algo mejor sobre él. En ese momento él aprovechó para penetrarme con rapidez y fuerza. Cesados esos impetuosos empujes me fui de él, dirigiéndome a la mesa quedándome de espaldas a él. Interpretó a la primera lo que yo quería y vino inmediatamente a penetrarme de nuevo haciendo que ahora sus testículos golpearan con mis nalgas al mismo ritmo que él se introducía en mi. Me abrazaba, cogía con fuerza mis pechos, mordisqueaba mi cuello y mi espalda, se acercaba a mis oídos para lamerlos suavemente y susurrarme si me gustaba. Quise contestarle que si pero fui incapaz ya que alcancé de nuevo un fuerte orgasmo en el mismo momento que él.

domingo 16 de enero de 2011

Esta mañana me vestí sexy y....

Esteban me tiró unas fotos... que espero os gusten